La raíz más poderosa de los Andes peruanos, cultivada a más de 4,000 metros sobre el nivel del mar en la Meseta del Bombón. Energía real, equilibrio hormonal y vitalidad desde las alturas del Perú.
La maca (Lepidium meyenii) es una raíz andina que crece exclusivamente en la Meseta del Bombón, entre Junín y Pasco, a altitudes de 4,000 a 4,500 metros sobre el nivel del mar. Es el único cultivo alimenticio del mundo que sobrevive condiciones tan extremas de frío, heladas y vientos. Durante siglos fue el alimento y medicina sagrada de las civilizaciones andinas preincaicas e incaicas.
La harina se obtiene deshidratando y moliendo la raíz seca. Su composición es única en el mundo vegetal: contiene hasta 18 aminoácidos —incluyendo los 8 esenciales—, glucosinolatos, macamidas y macaenos, que son compuestos exclusivos de esta planta no encontrados en ningún otro alimento y responsables de sus efectos adaptogénicos sobre el sistema hormonal.
A diferencia de la maca cruda, nuestra harina es gelatinizada: el proceso de cocción y secado elimina el almidón crudo que puede causar gases, mejorando hasta un 50% la absorción de sus nutrientes activos y haciéndola más digestiva para el consumo diario.
Un adaptógeno andino con acción comprobada sobre la energía, las hormonas y el rendimiento físico y mental.
Los atletas de élite incaicos consumían maca antes de las batallas para aumentar su resistencia. Estudios modernos confirman que mejora la capacidad aeróbica, reduce la fatiga muscular y acelera la recuperación post-esfuerzo.
Sus macamidas actúan como adaptógenos del sistema endocrino, ayudando a regular los niveles de estrógeno, progesterona y testosterona sin aportar hormonas externas. Beneficia tanto a hombres como a mujeres.
Estudios clínicos muestran reducción significativa de sofocos, sudoraciones nocturnas, irritabilidad y sequedad vaginal en mujeres en menopausia que consumen maca regularmente, sin los riesgos de la terapia hormonal.
Usada ancestralmente como potenciador de la fertilidad en ambos sexos. En hombres mejora la calidad, motilidad y concentración espermática. En ambos sexos aumenta el deseo sexual de forma natural y progresiva.
Sus alcaloides y flavonoides mejoran la función cognitiva, la concentración y la memoria de trabajo. Especialmente útil en épocas de estrés mental intenso, exámenes o trabajo con alta demanda intelectual.
Contiene más calcio que la leche por peso seco y más hierro que las espinacas. Esencial para la salud ósea, la formación de hemoglobina y la prevención de la anemia ferropénica, especialmente en mujeres.
Regula la producción de cortisol (la hormona del estrés) normalizando la respuesta del organismo ante situaciones de estrés crónico. Reduce el agotamiento adrenal y mejora la resiliencia física y emocional.
Contiene hasta 14% de proteínas con los 8 aminoácidos esenciales, incluyendo arginina, histidina y lisina. Una fuente proteica vegetal excepcional para complementar dietas basadas en plantas y apoyar la masa muscular.
La maca es especialmente valiosa para quienes necesitan más energía, equilibrio hormonal o rendimiento físico y mental.
Mejora la resistencia, reduce la fatiga y acelera la recuperación muscular. El pre-entreno natural que usaban los guerreros incaicos antes de las grandes batallas. Sin estimulantes artificiales ni efectos secundarios.
Regula los ciclos hormonales, alivia los sofocos, estabiliza el estado de ánimo y reduce los dolores menstruales. Una alternativa natural a la terapia hormonal sustitutiva con años de evidencia científica.
Aumenta la testosterona de forma natural, mejora la calidad del semen y eleva la energía vital y el deseo sexual. Ideal para hombres a partir de los 35 años que notan una caída progresiva de su vitalidad.
Sus alcaloides mejoran la concentración, la memoria y el rendimiento cognitivo bajo presión. Ideal en épocas de exámenes, proyectos intensos o cualquier situación que requiera máximo rendimiento mental.
Fuente excepcional de proteínas completas, calcio, hierro y aminoácidos esenciales que suelen faltar en dietas basadas en plantas. La maca cubre varios nutrientes críticos en una sola cucharada diaria.
Su acción adaptógena regula el cortisol y restaura el equilibrio del sistema nervioso. Si te sientes agotado aunque duermas suficiente, la maca puede ser el impulso natural que necesitas para recuperar tu energía.
La harina de maca tiene un sabor suave, ligeramente malteado y caramelado que combina con casi todo.
Añade 1 cucharadita a tu batido de plátano, leche vegetal y miel. Es la forma más popular y deliciosa de consumirla. Su sabor malteado combina perfecto con cacao, canela y frutos secos.
Espolvorea sobre tu avena, granola, yogurt o tostadas con mantequilla de frutos secos. Una cucharadita en el desayuno es suficiente para sentir su energía a lo largo de toda la mañana.
Mezcla 1 cucharadita en leche caliente (o vegetal) con un toque de canela, miel y cacao. La bebida andina más energizante que existe, sin cafeína y con todo el poder de los Andes en cada taza.
Incorpórala en panes, galletas, muffins o barras energéticas sustituyendo el 10–20% de la harina convencional. Añade valor nutricional a tus preparaciones sin alterar significativamente el sabor ni la textura.